Acuerdo de los cinco países tan sólo pospone la toma de decisiones concretas
Copenhague, Dinamarca, domingo 20 de diciembre de 2009, edita Pablo Kummetz, Deutsche Welle.- El texto final, del que el pleno sólo "tomó conocimiento" y fue rechazado por cinco países, pospone para el año que viene la toma de decisiones vinculantes en la lucha contra el cambio climático. Dramático final en Copenhague con acuerdo de mínimos.
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21 de Diciembre de 2009
La Conferencia de la UNO sobre el Cambio Climático decidió en un final dramático el sábado (19.12.2009) por la mañana "tomar conocimiento" de una declaración política en relación con la protección del clima mundial. Cada país puede ahora decidir por sí mismo si acepta el texto o no. De esa forma, la comunidad mundial evitó, en una batalla pírrica, que la cumbre terminara en un completo fracaso. Pero más, no.
Tras casi dos semanas de negociaciones, la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático ha finalizado en Copenhague con un acuerdo de mínimos que no satisface prácticamente a nadie. La declaración final de la cumbre no obtuvo el respaldo de todos los países presentes en la capital danesa.
Finalmente, y para evitar el bloqueo de la conferencia, los delegados del pleno renunciaron al procedimiento habitual de votar todos los puntos acordados y optaron por una fórmula descafeinada de "tomar conocimiento" del documento. Eso sí, en el acuerdo se hace constar que Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Sudán lo rechazan.
El texto, elaborado por un grupo de 28 países, entre ellos Estados Unidos, China, India y Brasil, incluye el objetivo de limitar a dos grados centígrados el calentamiento del planeta con respecto a los niveles de 1900, aunque no fija qué medidas se adoptarán para conseguirlo ni tampoco en qué plazo se llevará a cabo.
De hecho, el acuerdo ni siquiera es vinculante. Es decir, no obliga a los países a cumplirlo. Además, la decisión de reducir las emisiones de dióxido de carbono hasta el 2020 se ha pospuesto hasta el año que viene. Tampoco hay ninguna referencia a recortes en las emisiones en el horizonte de 2050.
Ayuda a países pobres
Respecto a otra de las cuestiones clave de la cumbre, la financiación que los países ricos destinarán a mitigar los efectos del cambio climático en los países en desarrollo, el documento fija cifras. En concreto, 30.000 millones de dólares entre 2010 y 2012. De esta cantidad, Estados Unidos aportará 3.600 millones, 10.600 la Unión Europea y Japón, 11.000 millones. Se fija, además, el objetivo de incrementar la dotación a 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020.
Se posponen las decisiones hasta el año que viene: ¿demasiado tarde?
En lo esencial, sin embargo, el Acuerdo de Copenhague tan sólo pospone la toma de decisiones concretas. Según se recoge en un texto separado, se propone como plazo final 2010 para transformar los compromisos no vinculantes en un tratado legalmente vinculante. Así las cosas, pocos líderes políticos se han atrevido a hacer una valoración abiertamente positiva del acuerdo. Uno de ellos ha sido el presidente estadounidense, Barack Obama, quien ha hablado de "un avance sin precedentes y significativo".
Europa acepta reacia
Menos satisfacción transmitía la delegación europea en Copenhague. La canciller alemana, Angela Merkel, reconocía que su país "esperaba mucho más" de la cumbre en la capital danesa. También el presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que el texto "no es perfecto". Eso sí, Sarkozy lo calificó de "vital" para incluir en un futuro a países como China, India y Estados Unidos en un tratado vinculante.
Por su parte, las organizaciones no gubernamentales y las ecologistas, que tantas esperanzas habían depositado en la cumbre, se van de Dinamarca completamente decepcionadas. Algunos, incluso, han protestado en el exterior del recinto de congresos donde las delegaciones internacionales debatieron el acuerdo. Aseguran que el texto finalmente aprobado no tiene ningún tipo de sustancia y que incluso supone un paso atrás respecto al Protocolo de Kyoto.
Acuerdo: Gran parte de los temas claves no fueron definidos
Copenhague, Dinamarca, sábado 19 de diciembre de 2009, El Tiempo.- Acuerdo 'insuficiente' deja Cumbre de Copenhague; gran parte de los temas claves no fueron definidos. La cuestión crucial de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a mediano plazo (2020) será decidida en enero. Los objetivos a largo plazo (2050) no son siquiera mencionados.
La cumbre sobre el clima de Copenhague alcanzó un compromiso político de mínimos que en opinión de los negociadores será "insuficiente" para luchar de forma eficaz contra el cambio climático. Varias naciones en desarrollo rechazaron el pacto, diciendo que éste no se convertiría en un borrador de Naciones Unidas para combatir el calentamiento global.
Más temprano, las naciones de la Unión Europea (UE) acordaron firmar de manera reacia el acuerdo alcanzado en una cumbre de 120 líderes por Estados Unidos, China, India, Sudáfrica y Brasil, que se espera se convierta en el primer pacto climático desde el Protocolo de Kioto de 1997.
'Lamento informarles que Tuvalu no puede aceptar este documento', dijo Ian Fry, delegado de ese estado isla del Pacífico que teme podría ser borrado del mapa por el aumento en el nivel de los mares.
En una sesión nocturna extra en Copenhague y luego de que la mayoría de los líderes ya se habían ido, él dijo que el objetivo en el documento de limitar el calentamiento global a un máximo de dos grados centígrados sobre el período pre-industrial era laxo y significaría 'el final de Tuvalu'.
Delegados de Venezuela, Bolivia, Cuba y Nicaragua también denunciaron con molestia al 'Acuerdo de Copenhague', diciendo que no ayudaría a enfrentar el calentamiento global y que fue decidido de manera injusta a puertas cerradas en la conferencia del 7 al 18 de diciembre.
Para que un acuerdo se vuelva un pacto de la ONU, éste debe ser adoptado de manera unánime en las charlas de 193 naciones. Si algunas naciones se oponen, el acuerdo sólo sería adoptado por sus partidarios, los que actualmente están integrados por un grupo de países que producen más de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero.
"Cómo pueden 25 ó 30 naciones cocinar un acuerdo que excluye a la mayoría de más de las 190 naciones" presentes en la negociación de Copenhague, dijo el embajador de Bolivia ante Naciones Unidas, Pablo Solón.
El presidente estadounidense, Barack Obama, calificó de paso "significativo" la consecución de este acuerdo sin valor jurídicamente vinculante que fue presentado para aprobación ante el pleno de los 193 países que participan en la conferencia.
El compromiso político del proyecto recoge un número mínimo de cuestiones de forma vaga, como el reconocimiento de la necesidad de limitar el aumento de la temperatura media del planeta a 2 grados centígrados. La cuestión crucial de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a mediano plazo (2020) será decidida en enero, según el texto. Los objetivos a largo plazo (2050) no son siquiera mencionados.
Ayuda a países pobres
También refleja el compromiso de E.U. de otorgar 3.600 millones de dólares a los países más vulnerables de aquí a 2012 para ayudarlos a adaptarse a los impactos del cambio climático.
En cuanto a la delicada cuestión de la verificación de las medidas de reducción de emisiones realizadas por los países en vías de desarrollo, "se optó por una redacción que acabó siendo aceptable para todos, que habla de un mecanismo de consultas internacionales y no de comprobación", explicó a los periodistas el embajador de Brasil para el Clima, Sergio Serra.
Obama fue, sin embargo, el primero en reconocer que los progresos realizados son "insuficientes". El acuerdo se obtuvo varias horas después del momento previsto para fin oficial de la conferencia, al término de una jornada de idas y venidas.
Obama llegó a Copenhague a primera hora de la mañana y, tras pronunciar un discurso ante el pleno de la reunión que suscitó vivas críticas, primero se reunió con el primer ministro chino Wen Jiabao, después con los líderes de la Unión Europea, de nuevo con Wen, y por último con el grupo de potencias emergentes denominada Basic, formado por Brasil, Sudáfrica, India y China. "No anticipamos que sea el resultado que todos esperábamos porque muchas cuestiones deberán ser dejadas para una reunión o reuniones" en el 2010, precisó Serra.
El presidente francés Nicolas Sarkozy anunció que correrá a cargo de la canciller alemana Angela Merkel organizar una nueva ronda de negociaciones en Bonn (Alemania) "dentro de seis meses" para adelantar los temas de cara a la próxima conferencia de la ONU sobre el clima, prevista en México para fines del 2010. "Es un fracaso de Naciones Unidas", consideró Pierre Radanne, consejero climático para países africanos y experimentado observador de estas negociaciones.
Lo clave
1. Limitar el aumento de la temperatura media del planeta a 2º C. 2. Reducción de emisiones de gases invernadero al 2020 será decidida en enero. 3. Promesa de E.U. de impulsar ayuda de US$ 100 mil millones por año a partir del 2020.
Reacciones a un 'acuerdo imperfecto'
TIM JONES, Experto en clima del movimiento World Development: "Este acuerdo estuvo desorganizado desde el comienzo hasta el final, y culminó en el fracaso más vergonzoso y monumental, que ha condenado a millones de personas en el mundo a un terrible sufrimiento". SERGIO SERRA, Embajador de Brasil para el Clima: "Yo diría que es muy decepcionante pero no un fracaso (...) No es el acuerdo que esperábamos, pero al menos es un acuerdo que nos permitirá salvar algo y seguir negociando el año próximo". JOHN ASHE, Presidente de charlas del Protocolo de Kioto bajo la ONU: "Considerando dónde empezamos y las expectativas, cualquier cosa menor a un acuerdo legalmente vinculante queda lejos del objetivo, pero soy un poco realista y tal vez la vara estaba muy alta".
Chávez: 'Sigue oliendo a azufre'
Bajo la presidencia de Barack Obama, E.U. "sigue oliendo a azufre", como en la época de Bush, afirmó el presidente venezolano Hugo Chávez desde la tribuna de la cumbre del clima. "Obama vino, habló y salió por la puerta de atrás", dijo Chávez ante el pleno de los 193 países que participan en la reunión.
"Por cierto, huele a azufre aquí, sigue oliendo a azufre en este mundo", afirmó Chávez desde donde un poco antes había hablado Obama. Chávez retomaba así un comentario que ya hizo en la Asamblea General de Naciones Unidas en el 2006, en referencia al entonces presidente George W. Bush. "Es el imperio, el imperio que llega a medianoche, y en la oscuridad, a espaldas de la mayoría, de manera antidemocrática, pretende cocinar un documento que no aceptamos, ni aceptaremos", agregó Chávez.
Lo que dice y lo que no dice el acuerdo
Copenhague, Dinamarca, domingo 20 de diciembre de 2009, ANSA.- Los compromisos de los países industrializados para reducir las emisiones de CO2 no serán cuantificados en el entendimiento de Copenhague: el acuerdo alcanzado prevé la postergación de este importante tema a enero de 2010.
Las cifras con los compromisos de reducción del CO2 (dióxido de carbono) deberán ser comunicados por los países que aceptaron el acuerdo a más tardar el 1 de febrero de 2010, informaron fuentes locales.
Del texto del entendimiento se quitó la frase en la que se afirmaba que los países ricos se comprometen a reducir sus emisiones en un 80 por ciento en 2050 y los países en vías de desarrollo tomaron un compromiso de reducción del 50 por ciento en 2050.
Restan, en cambio, las cifras sobre ayudas económicas a los países más pobres y vulnerables tanto para el período de la "vía rápida" (2010-2012) como para las acciones a largo plazo para mitigar el cambio climático.
El texto acordado omite, limita y suaviza
Copenhague, Dinamarca, lunes 21 de diciembre de 2009, El Mundo.- Un texto sin compromisos cerrados contra el cambio climático. Omite el monto global de reducción de emisiones de gases. Se limita la subida de las temperaturas en dos grados con respecto a 1900. Suaviza las alusiones a los mecanismos de supervisión y verificación.
Emisiones de gases
El texto de la Cumbre del Cambio Climático omite el monto global de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, en contra de lo que pretendian muchos países, y sólo pide "profundos recortes" en este sector sin precisar un plazo determinado. A la espera de una versión definitiva, el documento, que la Unión Europea ha llamado " Acuerdo de Copenhague", fue pactado el viernes por los líderes reunidos en la cumbre y prolonga hasta el 1 de febrero el plazo para que los países ricos establezcan sus compromisos de reducción de emisiones contaminantes.
Temperatura terrestre
La declaración alude a la necesidad de limitar la subida de las temperaturas en dos grados con respecto al nivel de 1900, aunque no fija qué medidas se adoptarán para ello y en qué plazo temporal se hará.
Ayuda a países pobres
El texto también establece la financiación que los países ricos destinarán a la mitigación y adaptación al cambio climático de las naciones en vías de desarrollo y que serán 30.000 millones de dólares entre 2010 y 2012 y de 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020.
La declaración fija por escrito las cifras que durante las últimas semanas han barajado países como los Veintisiete miembros de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos.
El texto establece que, de esos 30.000 millones de dólares para tres años, EEUU aportará 3.600 millones de dólares, la UE 10.600 millones y Japón, otros 11.000 millones de dólares. Esos fondos procederán de fuentes "privadas, públicas, bilaterales y multilaterales, incluidos recursos alternativos de financiación".
El acuerdo también da a los países en vías de desarrollo de plazo hasta el próximo 1 de febrero para "implementar acciones de mitigación" encaminadas a reducir su porcentajes de emisiones de dióxido de carbono (CO2) de forma voluntaria.
Mecanismos de vigilancia
La declaración suaviza las alusiones de textos anteriores a los mecanismos de supervisión y verificación de las emisiones, a lo que se oponía China, y alude a sistemas "internacionales de consulta y análisis" que "garantizarán que se respeta la soberanía nacional".
Los países que reciban fondos para esas acciones de mitigación deberán someter sus emisiones a mediciones nacionales y comunicarlas cada dos años a la Convención de la ONU del Cambio Climático.
El acuerdo refleja la postura de los países emergentes, como China, la India y Brasil, que se han negado durante la conferencia a asumir compromisos vinculantes a escala internacional y que pedían que los mecanismos de supervisión no vulneraran su soberanía.
El texto prevé que deben destinarse fondos "nuevos, adicionales y predecibles" para la adaptación y la mitigación del cambio climático y la prevención de la deforestación primando a los Países Menos Desarrollados (LDC), las islas del pacífico y las naciones africanas.
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